Para empezar bien este blog 2.0, voy a comentar un caso lógico que se encuentra entre mis perogrulladas preferidas. Todo esto comenzó por una de mis incursiones a Internet, en la que pude leer este caso en varios sitios, que ahora mismo no voy a detallar.
La cuestión es la siguiente: todos sabemos como se forman las fotografías, ¿verdad? Se componen de miles de cuadraditos llamados píxeles, a los que se les asigna un color, de forma que entre todos generen un dibujo, que es lo que nosotros llamamos "foto".
Bien, ahora imaginemos que tenemos un ordenador, y a ese ordenador le ordenamos que a cada pixel le de un color de forma aleatoria, abarcando todas las combinaciones posibles (cosa que es informáticamente plausible, y de hecho bastante fácil).
Una vez hecho esto, el ordenador en cuestión comenzará a generar fotografías con un aspecto un tanto curioso: un montón de colores entremezclados de aspecto probablemente grisáceo, con formas y colores mezclados. Cosas sin la más mínima importancia, en un primer momento.
La gracia del asunto aparece cuando dejamos que el ordenador funcione durante mucho tiempo. Durante más tiempo del que ha vivido la tierra, incluso. En ese periodo, entre todas las fotos absurdas, aparecerán también fotos coherentes. Sí, has leído bien, esas fotos aleatorias generarán también cosas reales, imágenes del mundo real.
¡Y es más!, si dejamos que el programa se finalice del todo, cubriendo toooodas las posibilidades de asignar a cada pixel un color, se habrá generado un "álbum" de fotos que contenga todas las fotos que se han hecho a lo largo de la historia, todas las que están por hacerse, y todas las que no se han hecho. Cualquier imagen que pudiese salir en una foto, estaría incluido en nuestro álbum, por muy abstracto que nos pareciese, o muy improbable. Por poner un ejemplo, en ese álbum habría una foto en la que saldríamos tú y yo jugando al ajedrez, otra en la que jugamos al parchís y otra en la que bailamos pavanas encima del tablero. Todas ellas entre una infinidad de fotos dispares e increíblemente chistosas (o increíblemente terribles, según).
Muy a mi pesar, este álbum no podrá llegar a formarse nunca: el ordenador tardaría demasiado tiempo, y tardaríamos aún más en verlas todas.
La lógica tiene este inconveniente, que no siempre se da en nuestra realidad, pero siempre puede ser útil para rellenar esas tardes de hastío con los amigos (borrachos en su mayoría). Casos como éste también demuestran que nuestra mente se extiende mucho más allá de lo que parecía, cosa que es realmente peligrosa, depende de como se mire.
Ahora te voy a dar un tiempo para que le des vueltas, que si no, no te va a valer para nada leer estas tonterías. Ve en paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario